CONTRA LA INFLUENZA 2009

 

La Influenza o gripe es una enfermedad causada por un virus.


Hay 3 tipos diferentes de virus: el A, B y C; las epidemias comunes son causadas por el A y el B.

 

Cada uno de los virus tiene diferentes subgrupos o cepas, de manera que cada año el virus que causa la mayoría de los casos de Influenza es ligeramente diferente. Esta es la razón por la cual las personas de riesgo deben ser inmunizadas cada año. La vacuna está formulada cada año y contiene tres cepas de virus (por lo general dos cepas del tipo A y una del tipo B) que son las que estarán en circulación durante el invierno siguiente. Estas vacunas son utilizadas tanto en niños como en adultos.

 

La influenza se contagia por contacto directo, por virus que pasan a través del aire (al toser, por ejemplo) o por objetos que una persona enferma pase a otra, EN LA MAYORIA DE LOS CASOS, LA MANO MISMA. Cuando hay epidemia, por lo general durante el invierno, la enfermedad se propaga muy fácilmente entre niños de edad preescolar y escolar y entre adultos de edad avanzada. La enfermedad puede durar hasta una semana o más y puede repetirse por otro de los virus, de manera que se presenten cuadros muy seguidos y complicaciones con infecciones de los oídos, pulmones, bronquios o desencadenar cuadros de asma.

 

La vacuna se aplica en los niños a partir de los 6 meses de edad, sin embargo a ésta edad la dosis es de .25 ml. Se aplican dos dosis  con un mes de diferencia entre cada dosis.  Después de los 3 años, la dosis de la vacuna es de .5 ml. y también se aplican dos dosis con un mes de diferencia entre cada una, el primer año que se aplica. A partir de los  9 años, la vacuna se aplica en una sola dosis, al igual que los adultos y  después la vacuna se aplica cada año. En nuestro país, la vacuna se aplica antes del inicio de la temporada de la influenza, o sea a fines del verano.

    

Por recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría, la vacuna se deberá  aplicar a todos los niños sanos y adolescentes entre 6 meses y 18 años de edad así como a los contactos de la casa y personas que los cuidan. .  Esta recomendación se debe a la alta incidencia de complicaciones y hospitalizaciones en  en este grupo de edad.  En niños y adultos la vacuna contra la influenza es muy importante porque logrará evitar complicaciones graves a las personas que manifiesten enfermedades crónicas o que se encuentran dentro de  las siguientes categorías:

 

1) Pulmonar (fibrosis quística, asma, displasia bronco pulmonar, bronquitis de repetición, etc.)

2) Cardiaca (enfermedad congénita del corazón, etc.)

3) Metabólicas (Diabetes)

4) Enfermedades del riñón.

5) Enfermedades de la sangre (anemias, hemoglobinopatías, etc.)

6) Inmunosupresión, esto es, enfermedades o condiciones que disminuyen las defensas, por ejemplo en pacientes con cáncer que reciben quimioterapia, o enfermos de sida, etc.

7) Niños entre que reciban terapia con aspirina por largo plazo por padecer alguna otra enfermedad, por ejemplo, artritis reumatoide, por el riesgo de poder contraer el Síndrome de Reye.

8) Personas que vivan con individuos de alto riesgo (padres de los niños con asma, etc.)

9) Personas de edad avanzada.

10) Niños que asisten a guarderías o estancias infantiles o que están en algún internado.

11) Niños y adultos que presentan infecciones repetidas de los oídos por complicación de las gripes.

 

Según la Academia Americana de Pediatría, la vacuna está indicada además en escolares que presenten cuadros gripales frecuentes, personal escolar, profesionales de la salud y las personas que viven con ellos y a niños y adultos sanos a los que su médico juzgue necesario de acuerdo a su historia clínica, y toda persona que no quiera que sus hijos o ellos mismos contraigan la enfermedad.

 

Actualmente se está recomendando que todo adulto sano mayor de 50 años reciba la vacuna cada año.

 

Los efectos secundarios a la vacuna son leves en la mayoría de las personas. Estos son por lo general temporales y de poca importancia: Dolor, inflamación y enrojecimiento en la zona donde se puso la inyección, que se puede presentar entre 6 y 24 horas después de la aplicación de la vacuna; fiebre leve. Estas reacciones pueden ser tratadas con paracetamol.

 

LA VACUNA NUNCA PROVOCA LA INFLUENZA O GRIPE.

 

La vacuna empieza a actuar a los 15 días de su aplicación, por lo que es posible contraer la enfermedad en ese intervalo.

 

CONTRAINDICACIONES

 

Las personas que presenten insuficiencia cardiaca, descompensaciones frecuentes por diabetes mellitus o reacción alérgica grave al pollo o al huevo (anafilaxia) no deben de ser vacunadas.